Finalmente, la BT-50 de Mazda recibió un poco de cariño a casi cuatro años de su llegada a este país. Las novedades vienen en forma de estética, equipamiento, tecnología y puesta a punto, y las pudimos conocer de cerca en una prueba de manejo organizada por la marca. Son mejoras importantes, aunque el precio también lo es.
Primero, lo básico. Las dimensiones se mantienen en 5,28 metros de largo, 2,16 metros de ancho y 1,81 metros de alto. La distancia entre ejes marca 3,12 metros y la capacidad de carga llega a los 930 kilos. Estas medidas son propias del segmento, pero también forzadas a imagen y semejanza de la Isuzu D-Max, camioneta de la que esta BT-50 deriva.
BT-50: ¿Una Mazda o una Isuzu?

Mazda jugó muy bien sus cartas para conseguir su propia estética. Ya lo había hecho con el diseño original, pero ahora fue un paso más allá para respetar la identidad de su familia de modelos. Hoy vemos una parrilla frontal que enfatiza su aspecto tridimensional, dos faros con iluminación principal de LED y luces diurnas en forma de semicírculos. Las llantas son de nueva factura y llaman la atención con sus tapacubos plásticos.
Por dentro el diseño general no cambió y, como ya conocíamos, respeta la arquitectura heredad de la D-Max. Sin embargo, una buena parte de los paneles son propios de la BT-50 y le confieren una nota mayor en calidad percibida. Las novedades aquí van por el frente tecnológico, donde ahora vemos dos perillas para el volumen y la sintonización de la radio y un cuadro de instrumentos con una pantalla más grande, aunque aún conserva instrumentos con agujas.

En Chile se ofrece en tres niveles de equipamiento, todas con conectividad con Apple CarPlay y Android Auto, climatizador bizona, control de velocidad crucero y seis airbags. Según la versión la pantalla central pasa de 8 a 9 pulgadas, la del cuadro de instrumentos de 4,2 a 7 pulgadas y el sistema de sonido desde 6 a 8 parlantes. Los reglajes del asiento del conductor pueden a ser eléctricos e incluso cuenta con tapiz de ecocuero negro (nuevo para este facelift) y calefacción en la versión tope. En las dos más equipadas también se agregan las asistencias a la conducción.
La parte nominal de la mecánica se mantiene inalterada. Es decir, el tren motriz se conforma por el mismo motor turbodiesel de cuatro cilindros y 3 litros que ofrece 188 caballos de fuerza y 450 Nm. Se asocia a una transmisión manual de seis velocidades en la versión base y a una automática de igual número de relaciones en las otras versiones. Todas son 4×4 con caja reductora y bloqueo de diferencial trasero. Vale decir que este motor se exime del uso de AdBlue (urea), al menos hasta que entre en vigencia la norma Euro 6c en septiembre de este año.
Primeras impresiones al volante de la BT-50

El test drive dispuesto por Mazda para conocer a la BT-50 en acción consistió en una ruta de más de 300 kilómetros y cerca de cinco horas de manejo. El punto de partida fue en la comuna de Las Condes, en Santiago y el destino era en dirección norte, en la localidad de Los Vilos. Salimos de la ciudad por carreteras para luego tomar caminos rurales y atravesar diversos pueblos de las regiones de Valparaíso y Coquimbo.
Hicimos conducción tranquila en autopista, enfrentamos congestión citadina, mantuvimos ritmos medios y alegres en caminos revirados y terminamos en caminos de gravilla y arena llegando al destino. Fue una prueba diversa que sirvió para demostrar la polivalencia de la BT-50, que se sintió a gusto en casi toda circunstancia.

La primera sorpresa al mando de esta pick-up es su posición de conducción, elevada como la de toda camioneta, pero en este caso más relajada que otras. La posición del pedalier y la inclinación de la banqueta generan una postura de piernas relativamente estiradas. Aunque el volante mantiene un ángulo bastante vertical, no estorba para el acceso al habitáculo. Esto recuerda a la ergonomía que se encuentra en un sedán o hatchback, pero con un puesto de conducción con una vista del camino comandante.
Una vez en marcha resalta inmediatamente la rumorosidad del motor, especialmente al superar las 3.000 revoluciones por minuto. Lo bueno es que el la entrega de torque es muy llena a bajo y medio régimen, lo que nos mantiene a salvo de esa región más ruidosa del tacómetro. Sin embargo, al incorporarse rápidamente a una autopista o al adelantar, se siente cómo el motor revoluciona, especialmente cuando el electroventilador se sincroniza con el giro del cigüeñal.

La puesta a punto de la suspensión suma puntos, ya que resulta en una camioneta cómoda tanto en ciudad como en carretera, sin balanceos ni cabeceos extraños. El comportamiento en curva es notable para un vehículo de estas características, con buena capacidad de tracción, una dirección responsiva y un tren trasero dócil. La ausencia de rebotes, incluso sin carga en el pick-up, entrega una gran sensación de seguridad en ruta.
Entre todas esas circunstancias descritas, este motor virgen, con escasos kilómetros en el odómetro, promedió un consumo de 10,9 km/l. Es una buena cifra que incluso podría mejorar con una conducción más “normal” y un motor bien asentado.

Los puntos mejorables que salieron a la luz en esta prueba fueron puntuales. Por ejemplo, el ruido aerodinámico en el interior se hizo notar sobre los 90 km/h. Las pantallas del interior no brillan lo suficiente y resultan ilegibles ante ciertos rayos de luz. Lo mismo ocurre con los botones táctiles debajo de la pantalla central: simplemente desaparecen.
Finalmente, la calidad de algunas terminaciones, plásticos y ensambles no se perciben al nivel al que Mazda nos tiene acostumbrados. Imaginamos que esto tiene que ver más con los estándares de Isuzu y su producción tailandesa que con la misma Mazda. Sin embargo, esto no opaca la satisfacción que entrega el buen manejo de esta BT-50.
Versiones y precios

Mazda compuso una gama de cuatro versiones para esta BT-50, con tres niveles de equipamiento: Core, High y High Plus. Como describimos unos párrafos atrás, sólo existe una versión con transmisión manual y es la de entrada, con equipamiento Core. Las demás usan una caja automática y van agregando equipamiento. Sus precios al contado y con IVA son:
- Core manual: $34.990.000
- Core automática: $36.490.000
- High automática: $39.990.000
- High Plus automática: $41.990.000
En dólares al fluctuante tipo de cambio actual se aproxima aun intervalo entre $37.800 y $45.500. Esto no incluye los descuentos de hasta 1,4 millones de pesos por financiamiento.
¿Qué te parece esta renovación de la Mazda BT-50? ¡Déjanos tu opinión en la caja de comentarios!

