Han pasado casi diez años desde que Mitsubishi retiró del mercado al legendario Lancer Evolution X, pero el espíritu del famoso “Evo” parece negarse a morir. Este sedán deportivo, símbolo de potencia y tracción integral, desapareció en 2016 dejando un vacío entre los amantes del rally y la velocidad. Sin embargo, recientes declaraciones desde Japón han reavivado la esperanza de su regreso.
En una entrevista con el medio australiano Drive, Kaoru Sawase, ingeniero principal de la marca a quien se le atribuye el sistema Super All-Wheel Control, reconoció que el deseo de ver un nuevo Evo sigue presente dentro de Mitsubishi: “Tenemos un sueño, por supuesto, para el Lancer Evolution. Es mi sueño personal”, comentó.

Aunque el fabricante japonés no ha confirmado oficialmente un nuevo proyecto, las señales son cada vez más claras. Sawase explicó que Mitsubishi dispone de la tecnología necesaria para revivir el modelo, y que el enfoque estaría puesto en la electrificación.
El futuro sería híbrido o eléctrico
El ingeniero japonés fue directo al punto: si el Evo regresa, no será igual que antes. “Considerando el entorno global actual, esa será la dirección que tomaremos”, dijo, refiriéndose a la necesidad de adoptar propulsión híbrida o eléctrica. Para Mitsubishi, la clave será combinar la tradición de alto rendimiento del Evo con la nueva era de eficiencia y bajas emisiones.

Esto coincide con la estrategia de la marca, que ha venido mostrando prototipos como el Mitsubishi D:X Concept y el Elevance SUV, ambos con sistemas híbridos enchufables (PHEV) de alto rendimiento. Todo apunta a que un futuro Evo podría seguir esa línea, con motores eléctricos que complementen un propulsor a gasolina, entregando potencia instantánea y un control de tracción aún más preciso.
Por ahora, se desconoce si el sistema conservaría una configuración de tracción total similar al legendario Super All-Wheel Control, pero es casi seguro que el ADN competitivo del modelo no se perdería.

Rivalidad clásica y oportunidad para Mitsubishi
El regreso del Lancer Evolution podría coincidir con una nueva ola de sedanes deportivos compactos. Toyota ha revitalizado el segmento con el Corolla GR, mientras que Subaru prepara nuevos prototipos STI, lo que podría reavivar la histórica rivalidad entre ambos fabricantes japoneses.
Sin embargo, Mitsubishi enfrenta varios desafíos. El Lancer original, base de las anteriores generaciones del Evo, dejó de producirse hace años. Desarrollar desde cero un sedán de alto rendimiento implicaría una fuerte inversión y el apoyo de sus socios de alianza, Renault y Nissan, algo que no está asegurado.
Mientras tanto, la división Ralliart, que en el pasado fue sinónimo de competencia y tecnología, ha regresado recientemente pero enfocada más en paquetes estéticos que en auténticos modelos deportivos. Aun así, su resurgimiento podría ser la antesala de algo más grande. ¿Qué te parece?


