Así es, el bZ5 es hijo de ambas compañías. En el Salón del Automóvil de Shanghái Toyota armó una exposición con sus modelos eléctricos, entre los cuales estaba por primera vez este intrigante crossover. Este sería su primogénito y, si bien no es mucha la información disponible, tiene una pinta muy interesante.
Todo comenzó en 2020 con la firma de la alianza BYD Toyota Electric Vehicle Technology. El propósito es evidente: el desarrollo y producción de nuevos autos eléctricos. Cada marca posee un 50 por ciento de las acciones y mantienen a cerca de 300 empleados, con su casa matriz en la ciudad de Shenzhen. Cinco años más tarde, aparece el primer automóvil: un crossover de unos 4,72 metros de largo, aproximadamente, que se incorpora a la familia “Beyond Zero” de la firma nipona.
El bZ5 no parece cualquier Toyota

El diseño del bZ5 es confuso. ¿Es un SUV? Al lado de seres humanos parece muy bajo como para calificarlo así. ¿Es un sedán? De cierta forma la caída del techo lo sugería, pero sus proporciones terminan de descartar la idea. ¿Es algo entremedio? Definitivamente, y a ello se le conoce como crossover.
Según indican distintas fuentes, el bZ5 mide unos 4,78 metros de largo, 1,86 metros de ancho, 1,51 metros de alto y tendría una distancia entre ejes de 2,88 metros. De todas formas, estas medidas podrían variar, ya que las imágenes de ese entonces muestran unos dibujos ligeramente distintos al auto expuesto.
Toyota ha plasmado una estética con una identidad marcada en el bZ5. Al ser completamente eléctrico, no tiene una parrilla como acostumbran los autos de motores térmicos. El greenhouse, o zona vidriada, es estrecho con relación a la altura de las puertas. Además, el techo y los pilares negros exacerban aún más esta idea. La carrocería se nota alargada gracias a la prolongación de la línea del capó hacia el parachoques y al spoiler trasero en forma de cola de pato.

En el interior vemos un diseño similar al del Toyota bZ4x o al de su hermano, el Subaru Solterra. Sin embargo, a diferencia de ese referente, el salpicadero y la consola central del bZ5 están virtualmente divididos por el efecto óptico de la tapicería. La monumental pantalla central, con una diagonal de 15,6 pulgadas, acapara los comandos de casi toda la tecnología en el interior.
Por otra parte, el cuadro de instrumentos fue simplificado a una pantalla irrumpe en el salpicadero frente al conductor. Necesitará ser una muy buena pantalla para mitigar los reflejos, ya que carece de cualquier tipo de visera. Tendrá la opción de equipar un sistema de audio JBL de 10 altavoces y una iluminación ambiental de 256 colores que se prolonga incluso por la parte baja del túnel central.
Aquí están los genes de BYD

A diferencia del bZ4x, el bZ5 usa un tren motriz con tecnología de la gigante china BYD. La batería, por ejemplo, es una Blade Battery de litio ferro fosfato con 73,98 kWh de capacidad. Esta es una unidad delgada que desde sus inicios destacó por su resistencia a los impactos, incendios, perforaciones e inmersiones, todo en virtud de garantizar la seguridad de los autos eléctricos.
Llevará un único motor en el tren delantero que desarrollará 272 hp y 330 Nm. Con esto obtendría una autonomía de 630 kilómetros en el ciclo de homologación chino CLTC, que suele ser optimista. Con carga rápida, podría pasar del 30 al 80 por ciento de capacidad en la batería en 27 minutos.

Como es la norma, tendrá un completo paquete de asistencias a la conducción de nivel 2. Es decir, tiene cierto nivel de autonomía, pero demanda al conductor que mantenga las manos en el volante y permanente disposición para tomar el control.
Si bien el auto estaría listo para la producción, aún no hay una política de precios definida para el mercado chino. Sin embargo, algunas estimaciones prevén que costará unos RMB $130.000, lo que equivale a unos 17.900 dólares, aproximadamente. Toyota no ha anunciado planes de vender este auto fuera de China, aunque la fe es lo último que se pierde.
¿Qué te parece el nuevo Toyota bZ5? ¡Te leemos en los comentarios!

