El Lexus IS que ven en su pantalla ya es un veterano en la categoría de los sedanes premium del segmento D, pese a que lo disimula. Normalmente esto sería una desventaja, aunque las actualizaciones en diseño, seguridad y tecnología a bordo quizás sean las justas y necesarias para mantenerlo vigente.
El IS es un modelo inexcusable para Lexus. Si bien los sedanes llevan años en declive en todos sus tamaños y precios, la marca japonesa no puede simplemente rendirse ante el statu quo de los BMW Serie 3, Mercedes-Benz Clase C y Audi A4. Lo bueno, en este caso, es que la tercera generación del IS fue muy bien parida.

Su concepción se remonta 12 años atrás (o más aun, si consideramos su fase de desarrollo), cuando se presentó como la iteración más deportiva y rupturista en la historia del modelo. Al tiempo después sus rivales comenzaron a presentar nuevas generaciones que lo dejaron contra las cuerdas. La gran respuesta tardó, pero llegó en 2020 con el segundo facelift. Y vaya trabajo hicieron con él.
El diseño se hizo incluso más agresivo y elegante. Su plataforma un poco más añosa que las de la competencia no gozaba de vanguardia tecnológica en su interior, aunque sí de un chasis notable. Ahí también surgió la versión IS 500, con un glorioso motor V8 de 5 litros naturalmente aspirado; el último de su tipo en su segmento. Lástima que nunca llegó a este rincón del continente. Pero la historia no termina ahí.
El nuevo Lexus IS para 2026

Los cambios en esta oportunidad no son tan drásticos como los vistos en la reedición de hace cinco años, pero son igual o más importantes. Primero, no puede faltar la renovación visual, que en este caso toca estrictamente su fascia y el spoiler trasero.
En línea con las formas vistas en el nuevo ES, la parrilla frontal se achata en su borde superior hasta la altura de los faros, que se mantienen intactos. Esta alteración prolonga virtualmente al capó y recibe al emblema de la “L”. En el extremo posterior se distingue un spoiler más prominente rematando al portalón y, debajo de este, yace el nombre de la firma nipona con letras en reemplazo del isotipo. El último detalle son los nuevos juegos de llantas de 18 o 19 pulgadas.

Por dentro se hizo un trabajo mucho más extenso. La arquitectura del mobiliario y la distribución de elementos conserva su propuesta tradicional, pero en un salpicadero, una consola central y unas puertas parcialmente reformadas. Esto da espacio para la nueva pantalla central de 12,3 pulgadas ubicada, finalmente, al alcance de la mano para su respectiva operación táctil.
El elegante reloj analógico fue jubilado, al igual que el panel de botones para la climatización. En su lugar ahora hay una serie de ocho pulsadores físicos, la que a su vez libera espacio para un hueco portaobjetos con un cargador inalámbrico. El volante ahora es derivado del LBX y enmarca un cuadro de instrumentos que pasa a ser una pantalla lisa y digital. A priori, parece que Lexus consiguió un buen balance ergonómico entre pantallas y mandos físicos, cosa que hoy pocos logran.
Seguridad a cargo del Lexus Safety System+ 3.0
Este nombre anglosajón refiere al paquete de asistencias avanzadas a la conducción y otros sistemas que velan por la seguridad del IS y sus ocupantes para prevenir accidentes. Por supuesto, cuenta con las clásicas funciones de frenado autónomo de emergencia, asistente de mantenimiento de carril y monitor de punto ciego, pero hay mucho más que eso, como por ejemplo:
- Asistencia de Dirección de Emergencia para Evitar Riesgos: si se necesita hacer una maniobra evasiva de emergencia, el sistema aumentará el torque de la dirección asistida para ayudar en la maniobra. Este funciona siempre y cuando el frenado autónomo de emergencia esté activo, la velocidad sea entre 40 y 80 km/h y el señalizador esté desactivado.
- Detección/Frenado de Vehículo aproximante al virar a la Izquierda: esta función detecta autos que vienen en sentido contrario cuando se está por doblar en una intersección. Sólo funciona de día.
- Asistencia de Conducción Proactiva (PDA): si las condiciones lo permiten, el IS autónomamente hará ligeras aplicaciones de freno y dirección para ayudar al conductor a mantener el control de la trayectoria y las distancias prudentes.
Los trenes motrices del IS

Las opciones mecánicas en esta renovación de este Lexus se estrecharon. El IS 300 y el IS 500 fueron discontinuados y sólo quedan los IS 350 e IS 300h. El primero usa un motor V6 naturalmente aspirado de 3.5 litros que produce 311 hp y 379 Nm. En la versión de tracción trasera lleva una transmisión automática de 8 velocidades, mientras que la AWD usa una automática de 6 marchas. Ambas son convencionales, con convertidor de par.
La segunda alternativa es una híbrida auto-recargable, cuyo motor térmico es un 2.5 litros gasolinero de cuatro cilindros. En conjunto con el propulsor eléctrico totaliza 220 hp y 221 Nm, potencia que una transmisión CVT envía al eje posterior.

Este IS mantiene sus sofisticados esquemas de suspensión de doble horquilla superpuesta en el eje delantero y multibrazo en el tren trasero. Como es habitual en el segmento, tendrá la opción de rodar sobre amortiguadores adaptativos electrónicamente. Además, Lexus revisó el sistema de dirección asistida eléctrica, el cual ahora tiene relación de engranaje variable.
Por ahora no hay información sobre sus precios y disponibilidad de cada versión en cada mercado. Sin embargo, empezará a llegar a los salones de venta desde principios del próximo año.

