Aunque no lo parezca en Sudamérica, el Model Y ha sido el auto más vendido en el planeta en los últimos dos años. Así es, Tesla vende más unidades de este auto eléctrico que Toyota de Corollas o Ford de la F-150. Sin embargo, estaba lejos de ser perfecto, por lo que en esta actualización mejoró su autonomía, desempeño y comodidad.
Este crossover eléctrico de 4,79 metros de largo recibió también unos retoques estéticos significativos. Primero, su rostro es completamente nuevo, pues el remozamiento abarca al parachoques, los faros, el capó y los guardafangos. Ahora el Model Y sigue los pasos del Cybertruck con la barra LED transversal, mientras que los faros principales van separados unos centímetros más abajo. La trompa en general es más baja, lo que ayuda mejorar su penetración del viento.

En la zona posterior se implementó un portalón completamente revisado, salvo por el cristal. A sus costados se encuentran nuevos faros, pero entre ellos hay una sección iluminada a través del reflejo de los LED en una moldura plástica. Un toque innovador que le da un estilo muy especial de noche, pero que de día no se aprecia mucho.
Por otra parte, tanto el portón mismo como el parachoques fue dividido en distintas piezas para abaratar las refacciones. Aparentemente, hay usuarios de Tesla que, incluso con cámaras con vista en 360°, sensores y asistencias de estacionamiento, igual logran golpear sus Model Y contra otros autos u objetos. Producto de esto y el rediseño frontal, este modelo creció cuatro centímetros.
Mejoras invisibles, pero notables

El diseño general del Model Y se mantiene casi idéntico. Al igual que en el Model 3, su hermano sedán, el minimalismo se ejecuta a ultranza. El salpicadero y las puertas reemplazan la moldura de madera por inserciones de tela o alcántara, mientras que el tapiz vinílico es de nueva manufactura. Los asientos fueron rediseñados para entregar mejor apoyo y un mayor descanso del cuerpo en él, especialmente en uso prolongado. Ahora también cuentan con ventilación, aparte de calefacción.
La pantalla central pasa de 15 a 15,4 pulgadas e incorpora la última edición de la interfaz nativa de Tesla. Sin embargo, sigue sin incorporar Apple CarPlay o Android Auto. Frente al conductor sólo está el nuevo volante con una grata empuñadura, unos pocos botones, incluidos un par de para las luces principales, pues no hay palanca para ellos tras el volante. Por suerte, se abstuvieron de eliminar la palanca para los señalizadores.

En la misma línea de los asientos delanteros, los posteriores tienen una banqueta más larga para un mejor apoyo de las piernas. Los respaldos ahora son abatibles eléctricamente. Por otra parte, en la consola central se agregó una pantalla de 8 pulgadas donde se puede acceder a ciertos comandos de la multimedia, la climatización de esa área y, curiosamente, también tiene algunos juegos.
Tesla ha agregado material aislante para el habitáculo y empleó ventanas de doble vidrio para mejorar la insonorización. Esto va de maravilla para aprovechar el sistema de audio de 15 altavoces y un subwoofer de la versión Long Range. Un detalle agradecido: los bolsillos de las puertas ahora están completamente afelpados.
El Model Y, al igual que los demás modelos de Tesla, tuvo problemas de controles de calidad que se fueron resolviendo conforme al paso de los años de producción. No obstante, la tarea no acabó ahí, pues para este facelift el fabricante habría puesto especial atención en mejorar este aspecto. Y la primera impresión al subirse así lo evidencia.
Cambios técnicos en el Model Y

Una de las principales críticas que sufrió el Model Y desde su lanzamiento en 2020 fue la puesta a punto de su suspensión, ya que resultaba incómoda para algunos. Para esta renovación se modificó la geometría de los esquemas y se implementaron amortiguadores de frecuencia selectiva. En el lanzamiento pudimos manejar el auto por un par de minutos y la diferencia es inmediatamente perceptible.
A Chile llegan dos versiones, una de tracción trasera (RWD) con batería Standard Range y la otra Dual Motor, es decir, de tracción integral, con batería Long Range. En concreto, son baterías de 60 kWh para 466 kilómetros de autonomía y de 78 kWh para 511 kilómetros de viaje, respectivamente.

Vale decir que los paquetes de baterías son los mismos que antes, pero los motores son más potentes y eficientes, además de que la aerodinámica fue mejorada. Ahora, a Tesla no le gusta hablar de potencia, pero sabemos que el Model Y acelera de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos en la versión RWD y en 4,8 segundos en la Dual Motor.
Estas dos versiones se ofrecen a $43.990.000 y $48.990.000, respectivamente, lo que se traduce a unos 46 mil y 53 mil dólares, aproximadamente, según el cambio actual. Es decir, sólo subió un millón de pesos con respecto al precio que tenía cuando la marca aterrizó en Chile el año pasado. Eso sí, por el momento no hay anuncios sobre la llegada de la marca a otros países de la región.
Tesla permite configurar los colores del exterior y del interior, además de las llantas y los paquetes de automatismos de la conducción, pero todo significa una tarifa extra. La especificación base es carrocería blanca, interior negro, llantas de 19 pulgadas y las ADAS básicas.
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