El Toyota GR Yaris generó euforia desde su primera aparición como auto de homologación para el mundial de rally en el escabroso 2020. Eso se tradujo en generosas ventas y, pese a que iba a ser sólo un proyecto acotado, su actualización de media vida ya llegó a Latinoamérica. Ahora ofrece más potencia, mejoras en su refrigeración, un sistema de tracción recalibrado, un interior más enfocado en el conductor y una nueva caja automática.
Lo único triste de este modelo es que la historia dio un giro y nunca se usó como auto de homologación para el World Rally Championship (WRC) debido a un cambio de reglamento. Sin embargo, las penas se acaban ahí, porque este es uno de los autos más deportivos que existen. Todos sus cambios con respecto al Yaris original son funcionales a un propósito: ser un auténtico auto de rally para la calle.
¿Qué cambió en el GR Yaris y por qué?

Lo primero es lo que salta a la vista. El corte en el frontal que separa el parachoques del área de refrigeración se amplió para dar espacio a más radiadores. En ese ejercicio los neblineros perdieron su sitio y fueron eliminados. Por detrás se reemplazó la barra negra en el portalón para conectar los faros entre sí y reubicar dos luces.
Por una parte, la tercera luz de freno se integró en él, de forma tal que quienes reemplacen el alerón no pierdan esta iluminación. Las luces de retroceso también se alojan en esa barra, pues los clientes reportaban que estas se fundían al estar muy cerca de los tubos de escape. Por cierto, estos ahora la cola de esos tubos pasó de 86 a 105 milímetros.
Luego están los cambios mecánicos. Por ejemplo, su motor de tres cilindros y 1.6 litros con turbocompresor recibió un árboles de levas reforzados, válvulas de escape de nueva metalurgia, inyectores que operan a mayor presión y pistones aligerados con anillos más resistentes. Esto resulta en 280 caballos de fuerza y 390 Nm a su haber, es decir, 19 hp y 30 Nm más.

Para mantener las temperaturas a raya, se agregó un radiador secundario y, en caso de equipar la transmisión automática, lleva otro radiador adicional dedicado. El intercooler, encargado de refrigerar el aire que aspira el turbocompresor, ahora cuenta con un eyector de agua. Esto ayuda a mantener frío el aire durante un uso intensivo sostenido para evitar pérdidas de rendimiento.
Finalmente, el carenado inferior del auto agrega un ducto “Naca” que dirige el aire que pasa por debajo del auto hacia la caja de transferencia. Si bien algunos de estos detalles aumentan las prestaciones del GR Yaris, muchas están orientadas en hacer que estas sean sostenibles. Eso, finalmente, es lo que distingue a un auto de calle con uno de pista o carreras.
En otro frente, la nueva opción de transmisión automática hace accesible este desempeño a un público más amplio. Si bien un diseño de doble embrague normalmente ofrece cambios de marcha más rápidos, Toyota optó por una de convertidos de par por durabilidad.

Sin embargo, la marca asegura que lograron hacer que sea incluso más rápida que la caja de cambios de un Porsche 911. ¿Cuál 911? No lo señalaron, pero nos consta que es realmente rápida. Y, bueno, para los que prefieren los tres pedales, se mantiene disponible la caja manual de seis relaciones conocida del modelo de 2020.
Finalmente, está el sistema de tracción integral permanente, la joya en la corona del GR Yaris. Este es un esquema muy especial, pues los de Gazoo Racing lograron hacer que un auto con motor transversal pueda enviar, teóricamente, hasta un 100% del par a cualquiera de los dos ejes. Y ambos tiene diferenciales de deslizamiento limitado tipo Torsen; ooh lah lah.
Esta vez Toyota separó los modos de manejo de los modos del sistema de tracción. En el modo Normal el reparto es 60:40 entre el eje delantero y el trasero. El nuevo modo Gravel fija la relación en 53:47, similar a lo que se usa en autos de rally en rutas de gravilla. Ahora, el modo Track tiene una repartición activa entre 60:40 y 30:70, para mejor tracción en la entrada y salida de curvas. Y lo más importante de toda esta ingeniería es que funciona y se siente.

Por dentro hay novedades tecnológicas como una nueva pantalla central, un cuadro de instrumentos digital, calefacción de asientos y volante, entre otros detalles. Ahora, lo más importante es que muestra un salpicadero completamente nuevo que mejora la visibilidad del conductor hacia adelante. El retrovisor superior también fue retrasado con el mismo propósito.
La posición de manejo se rebajó en 25 milímetros y la inclinación de la columna de dirección disminuyó en 2,5°. Esto obedece a las críticas de la prensa y los clientes, que buscaban una mayor conexión con el chasis del auto y mayor holgura para sentarse con un casco puesto en la cabeza. Sin embargo, siento que algo me falta… ¿será que no se ve lo suficientemente deportivo?
¿Cuándo, a dónde y cuánto?

Toyota escogió a Chile para hacer el lanzamiento regional del pequeño y travieso GR Yaris. Sin embargo, en este aún no está listo para su venta. Eso ocurrirá entre junio y julio, si es que los planes siguen su rumbo y este mundo y la economía no se vuelve loca en el intertanto.
Eso, por cierto, va a condicionar los precios que se fijen en cada país de Latinoamérica que reciba este modelo. Por ahora no hay ninguna cifra que la marca pueda adelantar, pero sí sabemos que después de Chile, el resto de la región seguirá recibiendo el modelo.

Todos los países involucrados deberían haber hecho su respectivo lanzamiento para fin de año, a más tardar, según nos indicó Juan Pablo Grano, gerente general de Gazoo Racing para Latinoamérica. Eso sí, nos adelantó que el auto estará presente en las fechas del WRC de Paraguay en agosto y de Chile en septiembre.
Ahora, dado que en Europa el GR Yaris subió casi entre un 20 y un 25 por ciento sus precios, hay que hacerse la idea de que este pequeño costará entre 40 y 50 mil dólares.
¿En qué colores escogerías el tuyo: negro, grafito o blanco? ¡Te leemos en los comentarios!

