Primero recibimos una foto espía de un seguidor en la que se ve un Grand Cherokee camuflado, pero era difícil de interpretar al detalle. Ahora, Jeep se encargó de cuidarnos la vista y publicó imágenes que nos adelantan las novedades que tendrá la revisión de este gran SUV. Spoiler alert: no son muchas.
Hace unos días recibimos un par de fotos de un seguidor que mostraban unos autos camuflados en un estacionamiento de la fábrica de Lingotto, en Torino, Italia. Entre ellos estaba el nuevo Compass, cuyas imágenes oficiales se filtraron casi simultáneamente al reporte de nuestro seguidor. Sin embargo, también había un SUV grande que, tras mirarlo con detención, dedujimos que sería el inminente facelift del Grand Cherokee.
La actual quinta generación del Grand Cherokee lleva su vida comercial sin cambios desde se presentación en 2021. El tiempo le ha sido amable, ya que se mantiene vigente, aunque ya es tiempo de ver algún tipo de actualización. A partir de la foto que nuestro seguidor nos envió no podíamos distinguir los cambios, pero con las imágenes del reel que Jeep publicó en su cuenta de Instagram ya nos podemos hacer una idea.
No hubo pabellón, sólo maquillaje

A diferencia de la foto espía que teníamos, el Grand Cherokee que aparece en el video no tiene ningún camuflaje, aunque sí juega con reflejos de vegetación y naturaleza. Despejando ese truco, podemos notar que los cambios estéticos están en el parachoques frontal y en los faros.
El diseño general de la fascia mantiene el orden prestablecido, pero se nota una parrilla más achatada. Las siete barras verticales propias de la marca fueron reinterpretadas con un diseño más complejo. Los grupos ópticos muestran una iluminación de conducción diurna en forma de ceja ligeramente distinta en su extremo interno.

Más abajo, en la parrilla inferior, se muestra un listón en color de carrocería que la divide en dos secciones, mientras que un bisel cromado remata el borde. En el parachoques trasero se pintó su parte inferior, que antes iba en color plástico negro. Aparte de eso, no hay más cambios perceptibles a la vista en el exterior.
Por dentro las novedades serían una nueva pantalla central más ancha con dos perillas en las esquinas inferiores y accesos directos táctiles en los bordes laterales. Los mandos físicos de la climatización que iban debajo de ese panel fueron reducidos y reemplazados por una serie de botones táctiles, similares a los de la pantalla recién descrita. Lo que respecta a las puertas, los asientos, el volante y sus materiales, se mantendría intacto.
¿Nuevo motor para el Grand Cherokee?
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Sobre esta materia no hay anuncios o anticipos oficiales, pero nosotros esperamos novedades en este frente. Este SUV actualmente todavía lleva el famoso motor Pentastar, un V6 naturalmente aspirado de 3,6 litros que se monta en este modelo desde 2011, en su generación pasada. Si bien ofrece suficiente potencia, es gastador y un tanto anticuado, a los ojos de algunos.
No obstante, Stellantis tiene un motor más moderno para este tipo de aplicaciones: el Hurricane. Este es un bloque biturbo de seis cilindros en línea y 3 litros que se ha instalado en el Jeep Grand Wagoneer y en la RAM 1500. En esos modelos se ofrece en configuraciones de entre 420 y 540 caballos de fuerza e imaginamos que le quedaría perfecto al Grand Cherokee. En todo caso, si llega a montarlo, probablemente sea una alternativa y no un reemplazo al Pentastar.
Este facelift será presentado oficialmente hacia fines de este año, tanto en su carrocería corta como en su versión L para siete pasajeros. Posteriormente se agregaría la variante híbrida enchufable 4xe. Su producción se mantendrá en la fábrica de Jeep en Detroit, Michigan.
¿Qué te gustaría saber del próximo Jeep Grand Cherokee? ¡Te leemos en los comentarios!

