El Programa de Evaluación de Vehículos Nuevos para América Latina y el Caribe (Latin NCAP) renovará sus protocolos y exigencias para el período 2026 y 2029, acercándolos a los estándares que usan sus homólogos en Europa y Norteamérica. Los cambios van principalmente en pruebas laterales, mejor protección a ocupantes traseros e inclusión de nuevos criterios para autos electrificados. ¿Cómo lo harán? Aquí te contamos.
La labor de Latin NCAP es crucial en la industria automotriz de nuestro continente. No sólo cumplen un rol inquisidor de la real seguridad que ofrecen los autos que circulan por nuestras calles, sino que también entregan información clave para los consumidores e instan a los fabricantes a ocuparse de un asunto que es, efectivamente, de vida o muerte.
El caso de Hyundai con el actual Tucson es un claro ejemplo de esto. Inicialmente, este modelo se probó con la versión más básica que se ofrecía en la región, que incluía sólo dos airbags, y obtuvo unas vergonzosas cero estrellas. Tiempo después la marca subió la apuesta a seis bolsas de aire de serie y se repitieron las pruebas: consiguió tres estrellas. Finalmente, con el facelift de este popular SUV se agregaron asistencias avanzadas a la conducción y así, por fin, llegó a las cinco estrellas.

Chevrolet Onix en su prueba de choque en 2020.
Chevrolet vivió algo similar con el Onix, que en 2017 también fracasó con cero estrellas, pero que, en 2019, junto a un cambio generacional, saltó hasta las cinco estrellas y se convirtió en un ejemplo dentro de su segmento. También podríamos mencionar las mejoras del Nissan Kicks y muchos otros. Al final del día, el consumidor es el gran principal beneficiario del trabajo de Latin NCAP.
Por ese mismo motivo es que a partir de enero de 2026 comenzarán a regir las nuevas reglas para las pruebas de choque de esta institución. Estos afectan principalmente las características de los impactos, los puntos a evaluar y los instrumentos de medición.

Impacto lateral más realista
- Carrito de choque pasa de 900 a 1.400 kilos, un peso más cercano al de un SUV
- La velocidad del impacto sube de 50 km/h a 60 km/h para asemejarse más a las colisiones entre dos vehículos en intersecciones urbanas.
- Cambio de dummy (“muñeco” anatómico) de tipo ES-2 a uno de tipo WSID, que entrega más datos y de mayor biofidelidad. Especialmente más representativo para cuerpos de mujeres.
- Los dummies de niños en la segunda fila pasan de representar 3 y 1,5 años en la normativa saliente a 3 y 10 años en la nueva, en ambos casos con sistema de retención infantil (SRI).
Impacto lateral con poste
- Aumento en la velocidad del choque de 29 km/h a 32 km/h.
- Ángulo del impacto será oblicuo a 75°.
- Mismo cambio de dummies de tipo ES-2 a WSID e incorporación de dummies HDP (Hyper-Positioned Dummy), para mejor análisis y evaluación de la protección ofrecida por los airbags de cortina.
Whiplash o latigazo cervical
- Se agrega el estudio de latigazo cervical en los pasajeros traseros
Protección de adultos en asientos traseros
- Nueva categoría de evaluación que busca incentivar la implementación de mejores sistemas de retención, como pretensores y limitadores de carga en los cinturones de seguridad.
Integridad estructural trasera y de techo
- Se descontará puntaje por deficiencias en la protección a pasajeros traseros ante choques posteriores
- Se evaluará de forma exploratoria e informativa la resistencia del techo ante vuelcos en vehículos con centro de gravedad alto (como SUV o pick-up)
Facilidad de rescate
- Se evaluará el acceso al vehículo para la extracción de ocupantes en caso de accidente, considerando aspectos como el bloqueo de puertas, la liberación de los cinturones de seguridad, la existencia de guías de rescate. Deficiencias serán penalizadas en puntaje.
- También se hará especial peritaje por fugas de energía en vehículos electrificados y a los respectivos cortes de flujo en líneas de alto voltaje.
- Se premiarán tecnologías como servicios de llamada de emergencia u otras asistencias.
Protección para niños
- El nuevo dummy en representación de un niño de 10 años será montado en un alzador sin su respectivo respaldo. Esto lo libera de protección lateral adicional para medir la protección que el vehículo provee estructuralmente ante impactos frontales y transversales.
- La ausencia de anclajes ISOFIX y i-Size para sillas de niños o SRI, además de la imposibilidad de desactivación del airbag frontal del copiloto impedirán alcanzar puntajes de protección aceptables.
- Se premiará la inclusión de sistema de detección de pasajeros traseros, en busca de prevenir el olvido de menores al interior del vehículo y sus consecuentes riesgos.
Protección para peatones, dinámica y asistencias avanzadas a la conducción

Latin NCAP también considera en la evaluación si el vehículo cuenta con frenado autónomo de emergencia con detección de peatones. Como novedad, ahora también probarán el funcionamiento nocturno de este sistema y la inclusión de detección de ciclistas.
El mismo frenado autónomo de emergencia, tanto de baja como de alta velocidad, junto al asistente de mantenimiento de carril, serán evaluados en escenarios y configuraciones más exigentes. Lo mismo se hará con el sistema de monitoreo de punto ciego.
También se excluirá matemáticamente del puntaje máximo a los vehículos que no cuenten con limitador de velocidad o un sistema lector de señalética de velocidad máxima en el camino.
Finalmente, se agregará la famosa prueba de maniobra de esquiva, también conocida como Moose Test o prueba del alce. Esta consiste en que el vehículo haga un cambio de pista brusco de emergencia sin salirse de determinados márgenes que emulan carriles de carretera. Si no lo cumple a una determinada velocidad, significará una reducción en el puntaje final.
¿Qué pasa con los resultados de pruebas anteriores de Latin NCAP?

Foto del Programa de Evaluación de Sistemas de Retención Infantil (PESRI) de noviembre de 2025.
Tal como ha pasado con cambios anteriores en la normativa de las pruebas de choque de Latin NCAP, los resultados siguen estando disponibles, pero siempre obedecerán a los protocolos y exigencias con los que fueron realizados. En definitiva, obedecen a sus tiempos y contexto.
Un detalle importante es que no hay una equivalencia entre los criterios pasados y los nuevos. Por lo tanto, es imposible afirmar algo como: “cinco estrellas de la normativa pasada equivalen a tres de la nueva”. No es tan simple, pues hay categorías que una tiene y la otra no, además de las diferencias en la escala de puntaje de cada una.
Finalmente, lo más importante de tener claro es que los autos que Latin NCAP califique con cinco estrellas entre enero de 2026 y diciembre de 2029 serán de los más seguros que nuestra región ha visto.


