El Mokka, además de éxitos, ya acumula algunos años. Su presentación mundial fue hace casi cinco años y en Chile lleva algo más de tres años sólo con cambios muy sutiles, hasta ahora. Esta es su renovación más sustantiva en lo que va de esta segunda generación y aquí te contamos qué tiene de nuevo.
El Mokka es un SUV que compite en el segmento B con una propuesta centrada en el diseño y en su dinámica de conducción. Nace a partir de la plataforma CMP que comparte con el Peugeot 2008, Jeep Avenger y el Citroën C4, entre otros. Si bien comparte muchos elementos con ellos, Opel supo darle su propia personalidad.
Esa identidad se refresca en este facelift con cambios menores en su parachoques delantero que lo hacen ver más afilado. Prácticamente toda superficie de plástico sin pintar ahora luce una terminación en negro brillante. Finalmente, las luces de conducción diurna muestran ligeros “cortes” en la línea vertical. También se agregaron nuevos colores a la paleta: Verde Laguna y Azul Kolibri.

“Uno de los mayores avances en esta actualización del Mokka está en su propuesta tecnológica, que permite una interacción mucho más fluida entre el conductor y el vehículo”, comenta la Brand Manager de Opel Chile, Paulina Sanhueza. Para ello la marca reemplazó las pantallas de 7 pulgadas por dos de 10 pulgadas, mucho más acorde a los tiempos que corren. La conexión con Apple CarPlay y Android Auto es inalámbrica, como corresponde.
La otra gran novedad de su interior es el volante achatado en la parte inferior y fabricado con materiales veganos. Si bien se mantiene una buena parte del acabado negro piano en el salpicadero, la consola central lo reemplazó por un plástico símil metal. Lo mejor de todo es que se mantuvieron los mandos físicos para la climatización; nunca pasarán de moda.

Una de las grandes virtudes del Mokka desde su introducción en el mercado chileno fue su nivel de equipamiento de seguridad, que incluye de serie:
- Seis airbags
- Controles de tracción y estabilidad
- Asistente de partida en pendientes
- Reconocimiento de señales de tránsito
- Sensor de fatiga
- Asistente de mantenimiento de carril
- Frenado autónomo de emergencia con detección de peatones
Las versiones más costosas agregan sensor de punto ciego, control de velocidad crucero adaptativo y estacionamiento semi-autónomo. Pese a ello, Euro NCAP lo calificó con 4 estrellas, aunque la estructura se mantuvo sólida, que es lo más importante y lo único realmente extrapolable a la configuración del producto para Chile.

El nuevo Mokka descarta definitivamente el motor turbodiesel que alguna vez la marca ofreció en este país y persevera con el 1.2 litros Puretech. Ojo, que este propulsor turboalimentado ya está usando distribución por cadena, pero sólo en la versión asociada a la transmisión manual.
Los 130 HP y 230 Nm de torque que genera los envía a esa caja manual de seis velocidades o una automática de ocho con convertidor de par. Todas sus versiones incluyen sistema Start & Stop y desde ya cumplen con la norma Euro 6e. De acuerdo con la homologación chilena, su consumo mixto es de 19,9 km/l y 18,5 km/l, respectivamente a cada transmisión.

Los precios del Opel Mokka subieron entre un 5 y un 13 por ciento, aproximadamente, principalmente debido a las mayores bonificaciones por financiamiento del modelo saliente. Así, los precios al contado válidos para mayo son:
- Edition Plus manual: $21.390.000
- Edition automático: $21.490.000
- Edition Plus automático: $22.890.000
- GS Automático: $24.490.000
En dólares esto equivale a un rango de entre $22.800 y $26.000. Cada versión puede descontar $1.700.000 por efecto del financiamiento sugerido por la marca. Dicho eso, esperamos poder probar el nuevo Mokka para entregarles nuestra opinión detallada.
¿Qué te parece la renovación del Opel Mokka? ¡Te leemos en los comentarios!

