La expansión de la electromovilidad ha hecho brotar múltiples preguntas, entre ellas cómo se hace el reciclaje de baterías. Varias marcas ya han tomado medidas y generado proyectos para hacerse cargo de esta problemática, pero ahora es el turno de Porsche.
Esta marca partió apostando fuerte en la electromovilidad con el Taycan en 2019, modelo que fue un éxito dentro de su categoría. Sin embargo, desde mucho antes ya fabricaba variantes híbridas del Cayenne y del Panamera. Últimamente se sumó la segunda generación del Macan en forma completamente eléctrica y posteriormente presentaron el primer 911 híbrido. Están muy enfocados, pero tenían el reciclaje de baterías al debe.

Ahora, esto no sólo obedece a la responsabilidad de la marca con su impacto en el medioambiente y con el cumplimiento los normas impulsadas por la Unión Europea para 2031. Resulta que algunas materias primas utilizadas en las baterías de los autos de Porsche son susceptibles a las vicisitudes de la economía mundial. Esto provoca volatilidad en sus precios y tensiones a nivel geopolítico, como bien estamos viendo con la guerra comercial que ha desatado Donald Trump con algunos de sus nuevos aranceles.
De todas formas, este giro hacia la economía circular, aunque todavía se encuentre a nivel experimental, hace sentido y promete importantes beneficios. “La economía circular es un pilar fundamental de nuestra estrategia de sustentabilidad, y mediante este proyecto piloto queremos reafirmar nuestras ambiciones”, aseguró Barbara Frenkel, miembro del Consejo Ejecutivo para Adquisiciones de Porsche.
¿En qué consiste el reciclaje de baterías?

Esta es la «masa negra», aquel molidillo de baterías desechadas.
El reaprovechamiento de los recursos en las baterías tiene distintas formas de ejecutarse. El método más conveniente varía según los materiales y el tipo de tecnología empleada en cada batería. No es tan fácil como replicar lo que algunas empresas hacen hoy con las baterías de los teléfonos. La ingeniería aplicada en los autos es más compleja y diversa.
El proyecto piloto que está desarrollando Porsche está estructurado en tres fases. En la primera se toman las baterías de alto voltaje descartadas desde autos de desarrollo de la marca. Cuando se determina que llegaron al fin de su vida útil, se trituran mecánicamente y se obtiene una “masa negra”. En esta mezcla se encuentran materias primas como níquel, cobalto, manganeso y litio. El proyecto actualmente lleva 65 toneladas de esta molienda.
El trabajo continúa con la cuidadosa separación de cada una de estas materias. La calidad en esta fase es fundamental, pues mientras más alta sea, más propiedades podrán entregar en su segundo uso. Es decir, si algo sale mal aquí, condiciona el resultado de todo lo que pase después.
Finalmente, la tercera etapa es la efectiva reutilización de estas materias primas en nuevas baterías de alto voltaje. La proporción y forma en la que se empleen es parte de la investigación y desarrollo que implica este proyecto. El resultado, por supuesto, es evaluado en su propio mérito, para definir si el producto obtenido es de alguna utilidad o si necesita ser reformulado. ¿Cuánto tiempo tomará? La marca no comunicó plazos, pero lo importante es que salga bien.
¿Qué otras marcas están reciclando baterías?

Diagrama una batería de un Porsche Panamera Turbo E-Hybrid.
Firmas como Ford, Hyunda, Kia, Volkswagen, Toyota, BYD, Geely y Mercedes-Benz se han embarcado en esta misma misión del reciclaje de baterías. Esta última, por ejemplo, inauguró una planta en Kuppenheim, Alemania en 2022 dedicada a estos fines. Su desarrollo y producción se ha hecho con la colaboración de universidades, otras empresas tecnológicas y el Ministerio Federal de Economía y Acción Climática de dicho país.
Sus resultados conocidos han sido notables, con una tasa de recuperación de materias primas del 96%. Se han procesado más de 2.500 toneladas de baterías, desde las que se ha obtenido níquel, cobalto y litio en grandes proporciones. Gracias a ello se han elaborado más de 50 mil módulos de baterías que se han utilizado en los autos eléctricos de la marca que ya circulan por las calles del mundo.

Galería con módulos de batería usados en los Porsche Taycan de I+D.
Por otra parte, Kia y BYD, entre otras, han optado por impulsar paralelamente proyectos con fines distintos de la producción de más baterías. Por ejemplo, retiran las baterías de los vehículos y las usan para el almacenaje de energía para edificios y procesos industriales.
No obstante, la labor y el negocio del reciclaje de baterías aún es un escenario joven y con cierto nivel de incertidumbre a nivel económico. Por ejemplo, las empresas BASF y GDV han sufrido cuestionamientos o derechamente congelamientos de sus inversiones en España debido a la ralentización de las ventas de autos eléctricos en Europa.
La segunda de estas compañías incluso señaló que la masa de autos eléctricos aún es demasiado nueva y hay pocas baterías en desuso. Esto claramente genera dudas sobre la sostenibilidad del reciclaje de baterías en el corto plazo. Quizás este haya sido un motivo por el que Porsche está llegando un poco “tarde” a esta actividad, al menos en comparación con otros fabricantes de autos.
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