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Pruebas de choque: más grande no es más seguro

por Joaquín Navarro

Muchos creen que comprar un auto más grande es una opción más segura, especialmente cuando se habla de SUVs. Si bien hay algo de cierto en ello, la evidencia que proveen instituciones como el Insurance Institute for Highway Safety (IIHS) demuestra que a veces esa lógica no es efectiva. En este caso los modelos con resultados deficientes en las pruebas de choque son el Ford Expedition y la Chevrolet Tahoe.

El IIHS es un organismo estadounidense que evalúa la seguridad de los autos que se venden en ese mercado. Además de realizar diversas pruebas de choque, prueban el desempeño de las asistencias a la conducción, la iluminación de los faros y anotan qué equipamiento de seguridad de serie incluye cada modelo. En la mayoría de los ítems clasifican los resultados en Good (bueno), Acceptable (Aceptable), Marginal y Poor (pobre).

En este caso se publicaron las valoraciones de tres SUV grandes muy populares en Estados Unidos: el Ford Expedition, el Chevrolet Tahoe y el Jeep Wagoneer. Todos superan los 5,3 metros de largo, exceden ampliamente las dos toneladas de peso, pueden acomodar hasta siete pasajeros, tienen construcciones de carrocería sobre chasis de largueros y se fabrican en ese mismo país. Sin embargo, sus comportamiento ante los impactos estandarizados fue dispar.

Chevrolet Tahoe

Impecable protección lateral del Chevrolet Tahoe. El daño parece mayor, pero la estructura resistió correctamente.

El grandote del corbatín anotó algunas de las peores calificaciones. Al igual que los otros dos modelos citados, el Tahoe entrega una buena protección a los ocupantes ante colisiones laterales. No obstante, en el choque con superposición frontal menor el resultado bajó a Aceptable. Ahí las deficiencias se encontraron en la estructura y en la jaula de seguridad en el lado del copiloto. Ambos pasajeros delanteros tuvieron poca protección de tobillos.

El choque con superposición frontal moderada con los criterios actualizados del IIHS fue el gran punto débil de este SUV. Los pasajeros traseros sufrieron lesiones por falta de protección de cabeza, cuello, pecho, además de falta de contención del movimiento durante el impacto.

Por otra parte, la reacción del frenado autónomo de emergencia fue insuficiente ante peatones y la iluminación provista por los faros LED es pobre, con problemas de visibilidad y destellos. El IIHS consideró que necesita mejorar en la notificación por el uso de los cinturones, pero destacó la facilidad de uso de los anclajes para los sistemas de retención infantil.

Ford Expedition

El SUV más grande de Ford obtuvo mejores resultados generales, pero falló en su estructura y jaula de seguridad en las pruebas de choque frontales. Si bien las bolsas de aire cubren buena parte del habitáculo, en la colisión con superposición menor la cabeza del conductor se deslizó hacia el pilar A, dejándolo vulnerable. Además, el habitáculo se deformó en el marco de la puerta, creando severos riesgos para las piernas.

El frenado autónomo de emergencia y los recordatorios de uso de cinturones de seguridad fueron evaluados como “Buenos”, mientras que la facilidad de uso de los anclajes para los sistemas de retención infantil quedó en “Aceptable”. Los faros CARMOTOR LED de este modelo ofrecieron una iluminación “Marginal”.

Jeep Wagoneer

El Jeep Wagoneer demuestra cómo debería quedar la cabina.

El gran ganador de estos ensayos fue el SUV de Jeep. No sólo entregó una protección a sus ocupantes notoriamente mejor en caso de colisiones, sino que destacó también por un correcto funcionamiento de sus asistencias a la conducción, iluminación y una fácil instalación de sistema de retención infantil. La ponderación de sus resultados le permitió obtener el reconocimiento Top Safety Pick, el segundo mayor que entrega el IIHS.

Pese a que el choque frontal con superposición menor fue bien valorado, la superposición moderada le jugó en contra con los criterios actualizados. La debilidad en este caso son las lesiones en la cabeza y cuello del conductor y en el pecho de los pasajeros traseros. Asimismo, la notificación por el no uso de cinturones de seguridad fue solamente “Marginal”.

Los muñecos, o «dummies», son pintados para luego identificar qué partes del interior y los airbags tocan durante el impacto.

El nivel de detalle que entrega el IIHS en los resultados de sus pruebas de choque es elevado. Esto permite a nosotros y a cualquier usuario hacer distinciones y precisiones entre las virtudes y defectos de cada modelo que evalúan. Gracias a eso es que se puede sacar la conclusión que presentamos en el título de esta nota: el tamaño del vehículo no es garante de la seguridad que prestará a los usuarios o peatones. En este caso se trata de SUVs, pero lo mismo aplica en toda categoría de vehículos.

Sí cabe tener en consideración que los ejemplares de estas pruebas son de gran tamaño y masa. Lo primero implica una peor visibilidad, especialmente a niños en directa proximidad al vehículo. Lo segundo condiciona la capacidad de respuesta en casos de emergencia y, si ocurre un choque, es mayor el peso que impacta contra otro vehículo y que debe amortiguar la carrocería.

¿Cuáles eran tus expectativas de estos autos? ¡Te leemos en los comentarios!

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