En medio de un complejo escenario para los autos eléctricos en Europa, Skoda presentó el Elroq. Este es un SUV compacto de la talla de un Karoq, pero desarrollado íntegramente para ser un eléctrico. Tendrá tres opciones de baterías que prometen autonomías desde los 370 hasta los 580 kilómetros. Por supuesto, está lleno de los típicos detallitos “simply clever”.
Skoda ha ido a paso lento en la transición hacia la electromovilidad. Para ser francos, el tiempo le juega a su favor, porque los mercados europeos no parecen muy convencidos de adoptarla. En el pasado agosto, las ventas de vehículos eléctricos (EV) bajaron un 44% con respecto al año pasado. Y ese no es un caso puntual, sino la tendencia de los últimos meses. Incluso se replica en Estados Unidos, aunque esa no es una región relevante para el fabricante checo.
De todas formas, la electrificación se hará igual, tarde o temprano, y este es el segundo modelo de Skoda en esa línea. Fue diseñado a partir de la plataforma MEB del grupo Volkswagen, por lo que es primo directo del Audi Q4, el Cupra Tavascan y el Volkswagen ID.4.

Ahora, por lo mismo, es hermano del Skoda Enyaq. De hecho, pese a que ese modelo es 16 centímetros más largo, comparten la misma distancia entre ejes de 2,76 metros. Ese trecho entre cada eje es gigante para un auto de 4,48 metros y juega un rol fundamental en la habitabilidad.
Este es el primer modelo de Skoda en vestir el nuevo lenguaje de diseño “Modern Solid” (Sólido moderno). Por lo tanto, estén seguros de que esa parrilla falsa aunada a los faros LED, que a su vez están dividos en dos elementos, tendrá su réplica en otros lanzamientos de esta marca. Quizás no te parezca algo exótico o atrevido, pero la verdad es que es lo más osado que ha hecho esta marca con respecto a diseño en mucho tiempo. Hay que reconocerlo.
Interiores, lo que mejor sabe hacer Skoda

Si hay algo en lo que esta marca se destaca entre las firmas consanguíneas del grupo Volkswagen es en el diseño de interiores. En este caso el trabajo es como una actualización a escala de lo que Skoda enseñó en el Enyaq hace algunos años. Es decir, no hay líneas o elementos rupturistas dentro del Elroq, pero sí se nota un ambiente fresco, moderno y fluido.
La enorme pantalla central de 13 pulgadas es el punto de comunión entre Skoda y otras marcas del grupo. Como es habitual, esta concentra la gran mayoría de las funciones del infoentretenimiento y algunas de la climatización. Sin embargo, algunos botones de funciones básicas se salvaron, incluyendo los del volante; eso es algo que Volkswagen no supo valorar, por ejemplo, en el ID.4. El cuadro de instrumentos, por otra parte, es completamente digital y está sutilmente integrado en el salpicadero.

El túnel central tiene un selector de cambios electrónico minúsculo rodeado de huecos engomados para dejar objetos y bebidas. Hay un espacio dedicado para depositar dos teléfonos, uno de ellos con carga inalámbrica. También queda espacio debajo de este túnel para almacenar más cosas, mientras que la guantera bajo el reposabrazos tiene bandejas removibles.
Como acostumbra Skoda, los bolsillos de las puertas están recubiertos de felpa, aunque sólo en las delanteras. Aun así, es un detalle que no se suele ver en esta categoría. También sigue la tradición de incluir un raspador para la escarcha del invierno, el paraguas en la puerta del conductor y las múltiples redes y bandejas para el maletero. Por último, se incluye una bandeja para ubicar en el medio del piso de los asientos traseros, en caso de que no se ocupe. Si se necesita el espacio, simplemente se retira y queda el piso casi totalmente llano.

A juzgar por las imágenes, el espacio para los ocupantes posteriores es tremendo. Esto tiene todo el sentido del mundo cuando se tiene más de 2,7 metros entre los ejes. El maletero no es tan grande como en otros autos de esta marca, pero igual alcanza 470 litros, volumen que supera a básicamente todos sus rivales.
Tres baterías para el Elroq

Este SUV tendrá cuatro alternativas motrices denominadas 50, 60, 85 y 85x distinguidas tanto por capacidad de batería, autonomía, potencia y tracción. Ahora, la nomenclatura resulta confusa, puesto que son números antojadizos que no tienen relación con ninguna cifra técnica. Vamos por partes.
El 50 usa la batería más pequeña con una capacidad neta de 52 kWh y una autonomía de 370 kilómetros. Este consigue una potencia máxima de 170 caballos de fuerza del motor puesto en el eje trasero. No hay cifras de aceleración, pero sí se especifica que puede recargarse a un máximo de 145 kW, si el cargador fuera capaz.

Le sigue el 60, cuya batería alcanza los 59 kWh netos, lo que le sirve para empinarse hasta los 400 kilómetros de rango. Con esto sube la potencia hasta los 204 caballos de fuerza, aunque ambos registran la misma velocidad tope de 160 km/h. Este también es tracción trasera, pero puede cargar un poco más rápido, hasta 165 kW.
Luego están los 85 y 85x. En ellos el Elroq lleva una batería de 77 kWh útiles que resulta en una autonomía de hasta 580 kilómetros. La diferencia entre ambos está en que uno envía sus 286 hp sólo al eje trasero y el otro tiene un motor extra en el eje delantero para ofrecer una alternativa de tracción integral. La potencia es la misma, la igual que la capacidad de carga, que escala hasta los 175 kW.

Ahora, ¿llegará a Latinoamérica? Probablemente sí, especialmente a Chile, pues pronto debería llegar el rezagado Enyaq y con ello se abriría la senda eléctrica de la marca en la región. La marca aún no abre los libros de reservas para el Elroq en Europa, pero lo hará este 18 de octubre con precios que parten cerca de los 35 mil euros, o algo así como 38 mil dólares al cambio actual.
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