Pese a su diversidad de modelos y múltiples submarcas, Chery no había incursionado en el desarrollo de camionetas, sino hasta este Salón de Shanghái, donde presentó la Himla. Sin embargo, no podía llegar tarde a la fiesta sin una buena excusa: el diseño de esta pick-up está especialmente pensado en mercados emergentes, como Latinoamérica. Entonces, ¿qué tiene para ofrecer?
La razón para fijar la mira en Latinoamérica es sencilla: las camionetas aquí son tremendamente populares y bien vendidas. Eso hace que sea un mercado difícil de penetrar, pero Chery es de los fabricantes chinos con más experiencia y presencia en los mercados de exportación. Además, también se enfocaron en mercados como Australia y el Sudeste Asiático, donde también hay una alta demanda de camionetas y gran exigencia hacia este tipo de vehículos.
Hace mucho tiempo las camionetas dejaron de ser sólo una herramienta de trabajo. Hoy también son vehículos recreativos y familiares. En muchos casos, deben cumplir con estos tres propósitos a la vez, lo que no es una tarea sencilla desde el punto de vista del diseño automotriz. Ahora, Chery consideró este punto desde los inicios de la Himla; en rigor, saben en qué se están metiendo.
Una receta segura

En los últimos años hemos visto a Chery tomar varios riesgos con los diseños de algunos de sus productos, pero no es ese el caso con la Himla. Por lo que enseñaron en el Shanghái, han creado una camioneta con suficiente identidad, pero sin romper los moldes del segmento. Francamente, parece una buena estrategia, porque los usuarios de camionetas medianas tienen buscan características muy concretas en ellas.
Si bien no hay dimensiones exactas para compartir, sus dimensiones parecen acertadas. Si las fotos no nos engañan y nuestro ojo biónico no nos falla, podría estar en el orden de los 5,3 a 5,4 metros de largo. Su frontal es prominente y robusto, con formas redondeadas en el capó y en los guardafangos. La parrilla, evidentemente, es descomunal y esboza un suave octágono que podría relacionarla visualmente con cierta camioneta americana.
La versión expuesta llevaba unas llantas negras con un diseño muy agresivo, inspiradas en vehículos todoterreno modificados. Los bordes plásticos de los arcos de rueda son comedidos, al igual que las formas y líneas del resto de la cabina. Usa manillas tradicionales, retrovisores de toda la vida, unas pisaderas bien puestas, ventanas razonablemente amplias. Hasta aquí todo bien, todo “normal”, si se quiere.
En la vista lateral trasera se aprecia una caja de carga alta con dos ganchos exteriores a cada lado y una gruesa barra antivuelco de fábrica. En cada esquina, junto al parachoques, se encuentran unos peldaños en forma de calados para montarse en el pick-up. El portalón lleva el nombre Chery estampado, tan orgulloso como lo luce en la fascia. Finalmente, se observa una manilla plástica convencional y, a su lado, una cámara ligeramente descentrada.
El interior de la Himla

La historia aquí continúa en la misma tónica. Es ciertamente un lugar acogedor, con buenos materiales para una camioneta mediana. Incluso, si no conociéramos su exterior y sólo viéramos el habitáculo, podríamos pensar que se trata de un SUV más de Chery. Por ahí va la orientación familiar y recreativa de esta pick-up, aunque habrá algunos a los que les gustaría una propuesta más recia.
La distribución de elementos es más o menos la habitual en estos tiempos. Pantalla grande, estimamos que de 15,6 pulgadas; túnel central alto con una palanca selectora de tamaño reducido, posavasos medianos, dos sitios donde dejar el teléfono y al menos un cargador inalámbrico. Al igual que en el Jetour Dashing, producto de una submarca de Chery, muestra un cuadro de instrumentos achatado escondido tras el volante.
Pese a semejante pantalla central, hay ciertos mandos físicos debajo de ella, aparentemente dedicados a la climatización. Finalmente, un detalle curioso: el volante es de un diseño antiguo de Chery, como el del Tiggo 3 Pro. No nos sorprendería si en la versión de producción llega con otra presentación, para no desentonar con el resto de la gama de modelos.
Opciones motrices variopintas

Aquí hay una encrucijada, ya que el mercado de las camionetas medianas es muy tradicional en cuento a preferencias mecánicas. Los motores turbodiesel son predilectos, pese a las iniciativas de electrificación de los fabricantes. Chery, en este caso, tiene grandes planes para hacer de esta una camioneta más ecológica, pero ¿será realmente convincente para el mercado?
Primero, la opción más convencional será un motor a gasolina de 2.4 litros con turbocompresor. Luego, la marca habló de una opción híbrida enchufable con un motor de 1.5 litros turboalimentado acompañado de dos motores eléctricos. Esta sería, más o menos, la misma receta de BYD con la Shark y de Nissan con la recién descubierta Frontier Pro. Lógicamente, cada marca tiene sus propios componentes.
Finalmente, para los mercados más osados, habría una variante eléctrica de rango extendido. Es decir, sería una camioneta que se mueva exclusivamente por la acción de motores eléctricos, pero que cuente con un pequeño motor a combustión interna que trabaje como generador para mantener la carga de la batería. Este tipo de tren motriz, si bien es más complejo, aprovecha al máximo la eficiencia del motor térmico, reduciendo así las emisiones contaminantes.
¿Y los motores turbodiesel? Inicialmente fueron parte de lo que comunicó Chery en el Salón de Shanghái. Es más, hasta se habló de la posibilidad de una futura variante 100 por ciento eléctrica. No obstante, en los últimos días le confirmaron a colegas chilenos que tendrá una alternativa de este tipo. Esta sería un motor de 2.3 litros provisto por Dongfeng, que a su vez es una variante del propulsor de la Nissa Navara.
Sobre precios no hay referencias aún, pero sí se informó que su llegada a Chile está programada para noviembre de este mismo año. De todas formas, como es habitual, probablemente deba someterse a periodos de pruebas en terreno y posteriormente a sus respectivas homologaciones. Recién con eso resuelto la Himla podría lanzarse a la venta.
¿Qué te parece la nueva Chery Himla? ¡Te leemos en los comentarios!

